alcorques1El Ayuntamiento gasta un millón de euros al mes en su conservación pero los alcorques sin árboles y la vegetación seca gana espacio en el paisaje.

Un millón de euros al mes para la conservación de un parque parece dinero más que razonable para que no haya en ciertos tramos casi más alcorques vacíos que con árboles o para que la vegetación seca, cuando no la tierra por la que serpentean los conductos de riego, formen parte de su paisaje. Un paseo por la zona de Madrid Río comprendida entre el estadio Vicente Calderón y el Matadero delata que la obra estrella del alcalde Alberto Ruiz Gallardón, la que se ha llevado casi 400 millones de euros de presupuesto que son 150 millones más de lo destinado a todos los barrios de Madrid, que el deterioro empieza a ser más que visible.

 

“Estamos hablando, apunta la portavoz de Medio Ambiente de Izquierda Unida, Raquel López, de un contrato de más de 50 millones de euros en cuatro años para la conservación de esta obra y lo que estamos viendo es que, día a día, los árboles cada vez son menos porque se van secando y no se reponen y la vegetación el algunas zonas brilla por su ausencia”.

“Las prisas por plantar atendiendo al calendario electoral y a las fotos de las inauguraciones en vez de a las fechas más apropiadas para el arbolado tienen luego estas consecuencias”. “Son las consecuencias de ese ‘hazte la foto y corre’ al que nos tiene tan acostumbrados el alcalde”.

López recordó que, según el pliego de condiciones del contrato, los servicios de mantenimiento incluyen, entre otros trabajos, el mantenimiento del arbolado y los arbustos. “Parece evidente que lo único que se mantiene en muchos ejemplares es el alcorque donde deberían estar plantados”.

La portavoz de IU en esta materia también recordó que, además de estas deficiencias en la conservación, “hay tramos del río que quedan fuera de la obra y por tanto de las fotos de las inauguraciones que están en un estado deplorable como ya denunció Izquierda Unida en marzo durante una visita al distrito a Villaverde en la que se pudo comprobar como los escombros y la basura se adueñaban de las zonas cercanas a las orillas del Manzanares”.